nadis, ida, pingala, sushumma y el chakra que me parió

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Esta mañana, aparcando por un rato el artículo que tengo que terminar de escribir, me he regalado cuatro horas de yoga, bien regaladas porque he pagado 25 euros por ellas (lo mismo que, según he sabido más tarde y si mi fuente era fiable, cuesta la barra libre de El Granero). Bueno, pues yo las he invertido en una sesión intensiva (de ésas que tanta ilusión tenía por hacer) sobre los chakras y el yoga. Así, de paso, olisqueaba un poco las formas y el fondo del lugar, que hacía tiempo, también, que ya me picaba la curiosidad…. ¿cómo de séctareo o so-esotérica podía ser la cosa?

Pues bien, la verdad es que a nivel teórico no he aprendido nada que no hubiera leído ya (y es normal, pues obsesiva como soy ya tengo suficientes libros al respecto), aunque nunca viene mal que alguien te recuerde lo esencial del asunto. Que si el cuerpo físico y el cuerpo energético, los dos nadis, ida, el izquierdo, y pingala, el derecho, que suben desde la base del cuerpo hasta el sexto chakra cruzándose a lo largo de la columna, sushumma, en el cuerpo astral, donde están los chakras, atravesando las fosas nasales (nos han hablado de una interesante relación entre los hemisferios del cerebro y el grado de actividad de uno u otro nadi), etc, etc, etc.

He escuchado cosas que me ha puesto los pelos como escarpia (¡pero qué hago yo aquí!), que si el día que te levantas con el pingala a tope tienes muchas ganas de hacer cosas, y que si eres mujer dices pues venga!, hoy voy a ponerme a limpiar (!¿¿¡?¡) lo acepto desde el amor porque es una mujer ya de la edad de mi madre la que lo dice y básicamente se lo dice a mujeres de la edad de mi madre cuya vida ha sido fundamentalmente esa, la familia, el marido, la casa y poco más (y nada menos)… pero así, amiguitas, no me lleváis al huerto!

También ha sido enriquecedor compartir la experiencia con el resto de personas, escuchar sus dudas conforme te van explicando algo tan …. místico o tan espiritual… y desde luego, tan alejado de la manera en que nos hemos criado y hemos crecido y hemos organizado nuestra vida. Escuchar a una mujer contar cómo convive con un cáncer de mama y lo que ha significado la práctica del yoga para ella, otra que es puro nervio y puro desequilibrio energético, o el novio de una chica que ha ido al taller sin saber nada del yoga (ése estoy segura que no vuelve, je!)… en fin… para haber estado a las puertas de que me dejaran en la calle por presentarme sin avisar… con algo me he quedao ;)… por ejemplo, ahora tengo en marcha al nadi ida (hola!) que es el que mueve la energía de la creatividad, las tareas intelectuales, de hecho debería estar respirando mejor por la fosa izquierda que por la derecha (voy a comprobarlo….) (pues no!!!) ay, qué se me desmonta el tinglao!! que no, que va a ser por eso por lo que siento que el discurso me está saliendo un poco a salto de mata… (o tal vez sea la sinusitis)

En fin, que después de la explicación de los nadis y el sushumma y de los siete chakras, que nadie los ha visto, porque no se ven, pero ahí están, con su forma de rueda con pétalos de flor de loto y sus colores (pero no decíamos que nadie los había visto?)… ha llegado la práctica de las asanas. ¡pero si hemos hecho las de siempre! nada nuevo bajo el sol….

Inciso, resulta que por mi edad, 28 floridos años, estoy en plena evolución/despertar/llámaloX del cuarto chakra, Anahata, que está a la altura del corazón y es el que habla del amor, amor, amor… el amor universal…. será por eso que estoy tan sensible… pero mucho me temo también, que los siete años del tercero (manipura), me lo han dejao un poco desequilibrat, y mi yoconmigo no termina de ajustarse… veremos….

Bromas aparte, puede resultar un poco duro escuchar estas cosas tan lejanas, tan poco ortodoxas para nuestra mente occidental, pero si uno está medianamente abierto (amor, amor) se pueden integrar lecciones interesantes. El yoga no es sólo estirarse y hacer posturas imposibles, para los hindúes, yo diría, es casi una forma de oración, de entender la vida, de vivirla con una mayor consciencia (de uno y de lo demás). Seguramente no voy a volver a este sitio porque no he sentido que fuera mi lugar y porque algunas de las cosas que se han dicho no terminan de encajar conmigo, continuaré la búsqueda, pero me quedo con lo bueno.

He descubierto un instrumento musical hindú, el “armonio”, una especie de organillo-acordeón, que hemos utilizado para cantar el OM siguiendo la escala musical y así hacer vibrar cada chakra con su nota correspondiente. Y yo no sé por qué, pero he acabado con unas ganas de llorar enormes, unas ganas de llorar que venían de muy adentro… tendré que investigar un poco más qué hay por ahí… me he quedao con la mosca detrás de la oreja porque el manipura me tiene desconcertada… ahora, el anahata…. cómo me ha salido el OM en Fa… si es que soy puro amor… 🙂

Y después, baño de realidad, emperador con patatas fritas y coca cola… que la vida también es eso… y en breve, un artículo que tengo que terminar sobre los refugiados en España y los solicitantes de asilo… y vete a hablarles a ellos del pingala….

c’est la vie….

PD: por cierto, el chakra que me parió es muladhara, que está justito en el perineo, prueba a mantener el equilibrio a ver cómo vas con él 😉

PD2: después de llevar dos horas y media medio concentrada en el texto que tengo que escribir (de los serios) acabo de notar que ahora respiro por la fosa izquierda, la de Ida, la buena, ejejejej, ha bajado el nivel de actividad de Pingala…. 😉

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