El Joan Gomis
Esta vez ha sido un viaje rápido a Barcelona, corto e intenso, de esos de los que no te dejan disfrutar de las personas que no siempre tienes al lado, a las que ves de vez en cuando pero que se siguen manteniendo cercanas en la distancia. Pues bien, aquí abajo está el testigo de que sí, el martes por la tarde estuve en Barcelona recogiendo el Joan Gomis, compartiendo la alegría con mi madre y mi tío, y con el leal compañero de sueños Mikel, pensando en los que se habían quedado en casa, con las ganas de venir y las complicaciones de la vida cotidiana, pensando en los que ya no están aquí y desde arriba, o donde estén, sé que también se alegraron conmigo, pensando en las personas valientes y extraordinarias, que se juegan el pellejo por hacer de éste un mundo mejor, pues el mérito, el verdadero mérito es de ellas y ellos. En mi caso, yo sólo le puse palabras, si no hay personas, no hay historia, i prou.

El acto de entrega fue muy sencillo, muy cercano y muy humano. Es curioso. Jamás conocí a Joan Gomis, pero me vengo con la sensación de haber estado cerca de él. En la foto, a mi lado, Paco Simón, el premiado en la categoría de publicados, por un excelente documental sobre los exiliados de la Unión Patriótica en España, y entre los protas, dos conocidos, Héctor y Lucho. Muy recomendable. Se puede ver aquí. Volver a escuchar a Lucho eriza la piel. Emociona su grandeza, su dignidad, su fuerza. Me recuerda también la historia de Leonora, otra mujer de las valientes. Tengo algo pendiente con ellos.
Recuerdo cuando estudiaba en Barcelona e iba recogiendo información como loca de los actos y conferencias, seminarios, etc. que se organizaban por aquellas tierras, sedienta de lo que no siempre encuentro en las mías. Entre ellas, la de los Lunes por los Derechos Humanos, organizados por Justícia i Pau. Quién me iba a decir a mí que, tiempo después, “posaría” al lado de Arcadi Oliveres… cosas (inesperadas y bellas) de la vida.


