Día de San Pedro…
hoy mis dientes rotos cumplen 19 años…
Aquella noche de finales de junio jugábamos en la terraza de detrás de la Niza mientras los papás y las mamás se tomaban algo. Todas niñas, nos ocupábamos de competir a ver quién era la primera en saltar una valla. “La primera que la salte es la más lista…”, “La primera que la salte es la más guapa…” No hace falta decir que, competitiva como la que más pues así me parió mi madre, fui la primera en saltar la valla, pero de bruces contra el suelo. Mis hermosas paletas fueron a dar con la esquina de la baldosa cuadrada dejando un fantástico vacío en foma de triángulo que me asemejaba en aquél entonces al cantante de Duncan Dhu… Me rompí los dientes. Y se acabó el juego.
Lo que siguió fue una larga historia…



eso sí, aprendí a silbar como nadie!