Me corté la melena y otros cambios
No es que yo tuviera una melena espectacular. Estoy muy lejos del pelo Pantène (lástima). Es más, tengo unos pelos de lo más desagradecidos. Finos. Escasos. Y cada vez más: blancos (desde que descubrí la primera a la temprana edad de 14 años no han parado de multiplicarse y mi sueño de no tener que tintarme la cabellera hasta ser viejita se desvaneció hace un par de años cuando el tema ya empezaba a adquirir des-tintes preocupantes). Aun así, he llevado siempre el pelo largo -generalmente recogido-, y gracias a unas estupendas planchas de cerámica con turmalina o algo así, una especie de láser que te da -supuestamente- un brillo especial, últimamente mejor arreglado que de costumbre. Creo que hoy estoy un poco superficial.
En fin, que un poco harta de mí misma y del estrés que he arrastrado estos últimos meses me he cortado la melena como inicio del cambio. Ahora luzco un pelo corto que deja entrever mi gloriosa nuca (la misma gracias a la cual me reconoció en la cola del centro de salud J.L., un extraño antiguo miembro de AI!!!).Y no queda ahí la cosa. En una incursión a IKEA que merece post propio me compré unas pegatinas para darle un nuevo toque a mi escritorio, donde pasaré en adelante muchas horas. Todo ello para aliviar el sueño frustrado de independizarme que se aleja… se aleja… se aleja… Ha quedado mono. Estoy banalmente contenta. And for the first time in my life tengo un flexo con dos posiciones de luz y bombilla ecológica. Ahí es ná. Y ahora mismo, primavera.



Ya sabes lo que opino sobre tu pelo…el corte te queda muy bien, con el cuello al aire (tu cuello y yo siempre nos hemos entendido muy bien)…rizado mejor que liso…pero tu eres una inconformista…
Besos
Uhmmm… susurros de Toya (la mujer de las manos capaces de obrar maravillas -qué ciegos, ups, están los hombres) sobre mi cuello… Yo no le cojo el punto a los rizos… Van a pensar que nos llevamos un rollo bollo extraño. Menos mal que eres la musa del señor Cámara que si no…